Baja Laboral

Baja Laboral

La baja laboral de un trabajador del sector público o privado tiene, actualmente, unas consecuencias distintas. La razón de estos cambios se debe a la reforma laboral reflejada en el Real Decreto-ley 3/2012, aprobada por el Gobierno Español.

Qué es una baja laboral

Una baja laboral es el resultado del cese temporal de un trabajador en su puesto de trabajo. Esta situación de incapacidad temporal puede estar motivada por enfermedades comunes o profesionales y por accidentes laborales y no laborales. Cada uno de los cuatro supuestos que provoquen el que un trabajador deba asumir la condición de baja laboral tiene consecuencias distintas en relación a las retribuciones económicas que percibe por su actividad laboral. Este tipo de consecuencias también será diferente según se trate de un trabajador ligado al sector público o al privado. Todas las resoluciones y modificaciones a este respecto están recogidas en el Real Decreto 1483/2012, de 29 de octubre, que aprueba el Reglamento de los procedimientos de despido colectivo y de suspensión de contratos y reducción de la jornada laboral. Las consecuencias aparejadas a este tipo de resoluciones y modificaciones de las leyes han conducido a una transformación profunda del panorama laboral, no solo en el caso de los trabajadores por cuenta ajena del sector privado sino aquellos adscritos al sector público como funcionarios del Estado.

Cómo afecta la baja laboral a las retribuciones

Después de la entrada en vigor de la reforma laboral, las consecuencias de las bajas laborales han cambiado sustancialmente y sus resultados afectan de forma distinta a los funcionarios públicos y a los trabajadores del sector privado. Para un funcionario público, estar de baja por causas de accidente no laboral o enfermedad común supone cobrar el 50% de lo que cobrara el mes anterior, desde el primer al tercer día de la baja.

En el caso de los trabajadores del sector privado, la cantidad a cobrar es el 100% de su base reguladora (hay que tener en cuenta que esta cifra es siempre menor que el salario neto real que cobra el trabajador, puesto que, dentro de ella, no se reflejan cantidades relativas a aspectos como el prorrateo de pagas y vacaciones o la antigüedad, entre otras). En todo caso, la ley no reconoce la obligatoriedad de tal pago, por parte del empresario o entidad privada contratante, por lo que puede no darse la situación de que el trabajador perciba, efectivamente, ese tanto porcentual de su salario. Desde el cuarto al vigésimo primer día, las retribuciones de ambos sectores, trabajadores públicos y del ámbito privado, no pueden superar el 60% de la base reguladora. Mientras que, a partir del día 21, la cifra máxima retribuida, también para ambos sectores, será del 75%.

La baja laboral puede afectar a los trabajadores en términos distintos a las retribuciones en sí mismas. La reforma laboral también recoge una modificación del artículo 52 del Estatuto de los Trabajadores que hace que los periodos de baja cortos supongan un riesgo elevado para la estabilidad laboral. Concretamente, las faltas de asistencia al puesto de trabajo, sean justificadas o injustificadas –en este caso, también las bajas laborales por enfermedades comunes y accidentes no laborales– que supongan el 20% de las jornadas hábiles, en un periodo de dos meses consecutivos, y el 25%, cuando el tiempo sea de cuatro meses, sin que sean consecutivos; podrán convertirse en causa de despido. Para el cómputo, se tomará como guía los periodos de doce meses. Dicho de otra forma, nueve días de baja en un año, aún justificada, pueden ser motivo de despido del trabajador por causas objetivas. De otra parte, esta resolución no afecta a numerosos supuestos, entre los que se recogen la maternidad, parto, lactancia, paternidad o tratamiento de enfermedades graves como el cáncer, ni tampoco a las bajas de más de 20 días, emitidas por los servicios de salud.

Posibles causas de la baja laboral

Las causas que pueden motivar que un trabajador del sector público o privado deba solicitar la baja son múltiples. Además, pueden o no tener relación con la actividad laboral. Los trabajos con mayor riesgo para la salud suelen estar relacionados con un mayor número de bajas. Tales causas quedan explicadas con más detalle en otros artículos de esta web.

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