Baja laboral de autónomos

Baja laboral de autónomos

Baja Laboral Autónomos

Estar de baja, siendo autónomo, no tiene el mismo tratamiento que el de los trabajadores asalariados. Los autónomos deben cumplir unos requisitos para tener derecho a la baja o incapacidad temporal y las prestaciones percibidas se reducen, aunque no los gastos.

Ser autónomo de baja laboral

Para que tengan derecho a la baja laboral autónomos, por accidente no laboral o enfermedad común, los trabajadores por cuenta propia deben estar dados de alta en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA). Otros requisitos indispensables para disfrutar de baja laboral autonomos son un mínimo de 180 días cotizados, en la fecha anterior a la baja y dentro de los últimos 5 años, además de estar al corriente de los pagos de la Seguridad Social. Cumplidos tales requisitos, las cantidades a percibir por los autónomos dependerán de su base de cotización. Para 2013, la mínima se ha establecido en 858,60€ mensuales (lo que supone una cuota de seguro autónomo de 256,72€) y la máxima en 3.425,70€.

¿Cuánto dinero percibe un autónomo de baja?

La baja laboral autonomos contempla dos tipos de situaciones: accidente no laboral o enfermedad común, de una parte, y enfermedad profesional o accidente laboral, de otra. En el primer supuesto, los autónomos tienen el mismo derecho que los trabajadores asalariados, es decir, cobrar desde el cuarto al vigésimo día, el 60% de la base de cotización. A partir del vigésimo primer día, cobran el 75%. En el caso de que se dé la segunda situación, los autónomos cobran el 75% de su base de cotización, desde el día siguiente al suceso. Para ello, sin embargo, la mutua laboral que le asignara la Seguridad Social debe haber reconocido su incapacidad temporal.

Un seguro para autónomos

Muchos trabajadores autónomos optan por disponer de un seguro, conocido como ILT (incapacidad laboral transitoria). Así, logran equilibrar la pérdida de ingresos y el aumento de los gastos que supone para ellos estar de baja. Entre otras razones, porque su negocio se resiente y la clientela puede buscar sustituto y no regresar. Además, los proveedores y acreedores seguirán demandando sus pagos y con el seguro ILT podría hacerse frente a estos.

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